Nancy Valencia B. - Industrias Suarez
Recibo con gran halago la invitación que me
haces y hasta con cierta vergüenza, porque considero que en este camino
de cambiar la manera de manejar las empresas nos falta mucho por
recorrer; sobretodo si se tiene en cuenta que este proceso es intrínseco
al del crecimiento personal y humano; en el que cada día recibimos más y
mas bendiciones.
Es por ello que en SUAREZ no pudimos cambiar la
manera de hacer negocios, ni pudimos contribuir al engrandecimiento de
mis colaboradores, mis proveedores y mis colegas sin antes haber hecho
consciencia de la necesidad absoluta que teníamos de iniciar una
transformación personal e individual.
Para caminar en este
sendero (digo caminar porque si llegamos se termina el aprendizaje) lo
primero que nos costó entender (y es en lo que me voy a centrar) y
aceptar (no resignar) es que todas las situaciones, personas, eventos,
equivocaciones, perdidas, decepciones, traiciones (de empleados, colegas
y amigos de negocios), triunfos y derrotas fueron necesarias para
re-aprender algo que cada día nos engrandece más la vida a mis
colaboradores, a mi esposo y a mi; y a partir de lo cual se despierta
en todos los seres humanos las más maravillosas virtudes que todos
llevamos dentro, re-aprendí lo que es EL AGRADECIMIENTO.
Y
dirán algunos que cómo se va a agradecer que un empleado te haya
robado, o que como se puede agradecer que se haya perdido mucho dinero
en un negocio, o que alguien malintencionadamente te dañe el ambiente
laboral; si supuestamente se trabaja duro, de manera honrada y correcta.
Pues lo agradecemos permanentemente porque esas y otras situaciones,
que en su momento, por lo cierto fueron difíciles; permitieron que
salieran a la luz la verdad, los errores, las grandes ideas, las
milagrosas transformaciones; al final después de todo un proceso nos
convertían a mi gente, a mi esposo y a mi en un mejor equipo de trabajo;
todo ha sido necesario para hacernos más grandes y fuertes pero a la
vez nobles y dóciles.
Y no me estoy refiriendo al sufrimiento
como el único camino para llegar al éxito en la vida. No. ¡Mansos si,
más no mensos! Me estoy refiriendo a que en lugar de salir con
reclamaciones, quejas, agresiones, insultos y soberbia, aprendimos a
interpretar, leer, analizar, comprender y sacar provecho de todas las
situaciones coyunturales y catapultarlas a nuestro favor para terminar
al final ¡AGRADECIENDOLO SIEMPRE!
Un saludo muy cordial;
Nancy Valencia B.
Gerente
C.I. INDUSTRIAS SUAREZ S.A